sábado, 30 de abril de 2022

Goya. Saturnalia - Opiniones poco fundadas (III)

GOYA. SATURNALIA

Manuel Gutiérrez y Manuel Romero

Fernando VII está considerado por muchos historiadores como el rey más nefasto de entre todos los que han pasado por el trono de España. Sus maniobras políticas le llevaron a forzar la abdicación de Carlos IV, a intentar emparentarse con Napoleón o, ya siendo monarca, a abolir la Constitución y abrazar un absolutismo que a otros reyes les había costado la cabeza literalmente. 

En el resto de sus facetas, el indeseable “deseado”, contrajo matrimonio hasta en cuatro ocasiones. Sus tres primeras reinas eran totalmente incapaces de lidiar con su excesiva fogosidad (no olvidemos que era un Borbón), ni tampoco con sus atributos que le valieron el sobrenombre de “el Mayor Ariete del Reino”. Condición esta última de la que se pavoneaba cada vez que visitaba el prostíbulo de Pepa la Malagueña, uno de los más famosos de la capital. 

El monarca era un putero consumado, un populista de manual y un hedonista muy poco preocupado por cualquier asunto de estado. 

Entendiendo un poco el contexto que genera el tener a tal elemento como monarca y la podredumbre política, social y cultural que eso ocasiona, es mucho más sencillo acercarse al Goya. Saturnalia de Manuel Gutiérrez y Manuel Romero. 

Jugando con el tiempo, los autores hacen un recorrido por varios años clave en la historia de España, pero también en la vida y obra de Francisco de Goya. Desde el 1808 y la invasión de los franceses, pasando por el regreso de Fernando VII en 1814 hasta, por supuesto, los años del pintor aragonés en la Quinta del Sordo. 

Y ahí será donde Gutiérrez y Romero sacarán toda su artillería tratando de averiguar lo que ocurre en la cabeza de un genio cuando la rabia y la frustración se apoderan de su alma. 

Existen varias obras que han indagado en esta etapa de Goya en la que surgieron las Pinturas negras, pero ninguna posee la lírica de este cómic. Y es que ya recibimos un aviso en la portadilla donde se nos dice que vamos a leer «una fuga en cinco movimientos». 

Goya. Saturnalia es un cómic que se disfraza de sinfonía, que maneja un compás melódico y conjuga a la vez tantas artes diferentes que uno podría llegar a confundirse sobre qué tiene entre manos. Pero no nos engañemos, es un CÓMIC. En mayúsculas, sí, porque exprime al máximo las capacidades del lenguaje de las viñetas y no lo hace por el simple juego en sí, lo hace con intención de transmitir y de emocionar. 

Y lo consigue, es apabullante, delicioso, terrorífico por momentos y melodioso en otros, pero sobre todo es uno de los mejores acercamientos que se pueden leer sobre la frustración de un artista y cómo esa frustración lo acerca a la locura. 

Quien se acerque a esta obra buscando un biopic al uso se sentirá profundamente decepcionado y, aún así, si conoce aunque sea por encima parte de la biografía de Goya, encontrará motivos para quedarse y disfrutar de todo lo que propone. 

Manuel Gutiérrez y Manuel Romero han creado una oda al subtexto en la que es tan importante lo que se ve y lo que se dice como lo que no está y lo que se calla o incluso lo que no se escucha. 

Todo ello para reflexionar sobre lo que libera y lo que condena en el arte, sobre el compromiso político de los artistas y la necedad absoluta (nunca mejor dicho) de las clases dirigentes. 

Una mirada al pasado que da que pensar y, eso, en cualquier lectura, siempre es de agradecer. 

Goya. Saturnalia. Manuel Gutiérrez y Manuel Romero. Edita (muy bien) Cascaborra y cuesta 20 euros. 

Puntuación: cada vez que le pones nota a un tebeo estás un poco más cerca del infierno, deja de hacerlo.