16 dic. 2017

¡Hasta siempre, Guionista de Barrio!

Bueno, pues ha llegado el día. En realidad había llegado hace tiempo y solo tenía que asumirlo: este espacio se muere. Imagino que para el internauta medio esto importará menos que nada, pero qué queréis que os diga, a mí me provoca dos sentimientos encontrados: penita y orgullo.

La pena viene de que sé que aunque quisiera que las cosas fuesen de otra manera, no tengo tiempo real para mantener activo este espacio, y verlo "acumulando polvo" mes tras mes, me jode más que cerrarlo definitivamente.

El orgullo me viene de comprobar que este blog me ha dado muchísimo más de lo que esperaba de él, pero mucho, mucho más.

Por eso me gustaría explicar en pequeños apartados qué es exactamente lo que me ha aportado y por qué recomiendo a todo el que escriba el tener un espacio como este o similar. Algunas cosas se me han dado mejor que otras pero, qué demonios, ahí están:

Desahogo creativo

Guionista de Barrio nació un 9 de mayo de 2013, es decir, hace 4 años y medio. 

Desde entonces he publicado 168 entradas de las que 54 son relatos y 30 son "críticas" cinematográficas.

También jugué al pseudodocumental contando momentos de mi vida o lo utilicé como forma de exposición de proyectos para buscar compañeros de aventuras. 

Poder hacer algo así me ha servido para soltar ideas, para almacenarlas y hasta para vomitarlas. En momentos muy conflictivos a nivel profesional me ha servido de refugio, de clavo al que agarrarme y de brújula. Cuando tenía dudas (que las he tenido gordas y repugnantes) a veces me venía un pensamiento ligero: al menos te queda el blog, siempre vas a poder escribir en él. 

Tener un espacio en el que poder decir y hacer lo que quiera me parece muy necesario a nivel creativo, sin embargo aquí ya no me sentía capaz de hacerlo. Seguramente sea una idiotez pensar así, pero me he sentido preso de la autocensura en muchos momentos y eso me jode tanto que duele. En realidad he encontrado ese espacio y es algo que no he compartido con nadie y no sé si lo haré en algún momento, me lo estoy pensando. 

En cualquier caso, esto no dejan de ser paranoias mías derivadas de pensar demasiado. Si alguien me pregunta si es bueno o sirve de algo tener un blog, mi respuesta es simple: Sí, lo es, si escribes creo que es necesario. 

Creación de marca


Son varios los cursos de escritura que he realizado en los últimos años. En varios de ellos se ponía en valor la creación de una marca, la búsqueda de un estilo o la promoción de uno mismo como herramienta para ir alcanzando metas profesionales. 

¿Esto me ha servido para ello? pues... no lo tengo claro. Quiero creer que sí, pero si tuviese delante los apuntes de esos cursos se podría exclamar con fuerza: todo mal, tío, lo has hecho todo mal

Y es que esto ha sido siempre un cajón de sastre en el que mezclar opiniones con relatos, guiones, varios intentos fallidos de novelas por entregas y listas de cosas. Un batiburrillo, un cambalache sin pies ni cabeza en el que resultaba muy difícil extraer un nexo común, algo a lo que llamar estilo o de lo que se pudiese sacar la conclusión de: esto es muy de Fernando

A pesar de ello creo que si alguien une todas las piezas (algo que dudo que tenga interés alguno) sí que podría encontrar un pegamento o puede que mi deseo de que así fuese mande más que la razón. 

Al menos sí que tengo clara una cosa en este sentido, mi correo seguirá siendo fernando@guionistadebarrio.com al menos durante un tiempo y eso ya genera algo de marca aunque no quiera. 

Los contactos


Cuando arranqué el blog no tenía claro casi nada. Sabía que necesitaba un espacio en el que ir contando cosas sin más, sin buscar ningún tipo de repercusión. De hecho si me pongo a mirar las cifras de visitantes del primer año y medio no entiendo muy bien por qué seguí ni de dónde saqué la energía para hacerlo. No es que fuesen paupérrimas las visitas, es que eran tristes. 

Sin embargo, seguí y de repente algo empezó a funcionar hasta llegar a las más de 70500 visitas que tiene ahora. Alguno dirá que son muy pocas, pero me importa poco lo que digan, hoy más que nunca; a mí me parecen la hostia porque esto es algo que me curré yo solo de manera autodidacta sin padrinos ni apoyos ni milongas. 

Y si algo saco de todo esto es el haber conocido a mogollón de gente gracias al blog, gracias a utilizarlo como herramienta para mostrar mi curro o para buscar dibujantes. 

¡Hasta siempre!

Ahora sí que sí. Esta página desaparecerá el 31 de diciembre y si en algún momento vuelvo a recuperar el dominio para algo es algo que no sé y que no me planteo ahora mismo. 

Gracias a todos los que habéis pasado un solo segundo en este espacio. En todo esto tiempo si hay algo que me ha sacado una sonrisa bobalicona y ha llegado a sonrojarme han sido las veces que me han dicho: leí lo que pusiste en el blog.


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