26 abr. 2016

Toro - Opiniones poco fundadas (XIII)

TORO - PUEDE CONTENER SPOILERS


Hacer cine de género es algo muy complicado. Esta afirmación que parece de perogrullo no lo es en absoluto. Y no lo es porque hay demasiada gente que piensa que hacer una peli de acción es muy sencillo, y que hacer algo como Jungla de Cristal consiste en poner una escena de tiros detrás de otra y así sucesivamente. 

Cualquier género: el cine de terror, el western, la comedia romántica o el cine de gángsters, por citar algunos, tiene su código propio, una serie de pautas básicas que ayudan a trazar el conjunto de la historia y que, sobre todo, ayudan a ambientarla y a situar de manera rápida al espectador frente a lo que esta viendo. Apoyarse en el género para contar una historia sirve para que el espectador sepa, con poco más de unos fotogramas, a que se enfrenta.



Por ejemplo, si yo iniciase una peli contando que una joven pareja americana con un niño de 5 años está haciendo las maletas para mudarse a su nueva casa. Si un par de minutos más tarde añado una música de misterio y, nada más atravesar la entrada de la nueva vivienda, la puerta se cierra de golpe, no costaría nada imaginarse qué puede venir después. El género ayuda por tanto a proponer una serie de expectativas que luego pueden cumplirse o no. 

Toro juega a ser una película de género. Se atreve a explorar el mundo de la mafia española a través de dos hermanos muy distintos: Toro (que es Mario Casas) y López (que es Luis Tosar). El primero quiere abandonar por completo sus vínculos con Romano (que es José Sacristán), un mafioso importante y que le consideraba su hijo pródigo dentro del crimen. El segundo, sigue trabajando para él aunque lleva robándole un tiempo. 


Cuando Romano descubre que López ha estado desviando parte de su dinero, fruto de la extorsión, secuestra a su hija y establece un plazo para que le devuelva hasta el último céntimo. Aún sabiendo que Toro no quiere saber nada de la vida criminal, López le pide su ayuda. Toro acepta solo por salvar a Diana (que es Claudia Canal), su sobrina. 

Y ya tenemos lío. Toro, que iba para balón de oro del chantaje, la extorsión y las palizas, y que decidió retirarse antes de tiempo, sobre todo después de pasar cinco años a la sombra, se ve envuelto en un petate enorme y en el que tendrá que sacar a relucir su mayor virtud: dar hostias como panes. 

Toro tira de género en la presentación, con un capo que acude a una vidente, también utilizando la figura del "mafioso arrepentido" que no quiere delinquir pero la vida le lleva de nuevo a lo mismo. Utiliza también viejas fórmulas en la composición de la familia mafiosa con un "número 2" muy efectivo. 

En fin, los juegos son varios y reconocibles: la chica del bueno no sabe que ha vuelto a las andadas, el amigo de toda la vida es un traidor porque en este mundo no hay amigos y el clásico "matar al capo es tontería, como lo jodes de verdad es quitándole el dinero". 

Todos estos juegos y peripecias a veces salen bien y a veces,como pasa en esta peli, pues no tanto...El guión (de Rafael Cobos, responsable de La Isla Mínima o Grupo 7, y Fernando Navarro, responsable de Anacleto Agente Secreto), está bien construido y tiene una serie de giros sorprendentes y un par de deslices en aquello que comentaba al principio de las expectativas. Algunas se incumplen para bien y otras se cumplen para mal. 


A esto se le suman un par de detalles que me hicieron el visionado muy extraño. El primero, que imagino que solo afectará a vigueses y malacitanos, es que al reconocer localizaciones de mi ciudad y saltar de repente a otras que están en la otra parte del país, cuesta meterse un poco. Supongo que a quien no conozca los edificios o los exteriores, le dará un poco igual y la cosa fluirá bien, pero a mi ver una playa de Bouzas ubicada en la Costa del Sol pues...se me hizo raro, no lo puedo evitar. 

El segundo ya es algo más complicado. En ocasiones el exceso de música puede denotar o un gusto terrible o una falta de emoción palpable. Son demasiadas las escenas saturadas de música y, en muchas de ellas, es completamente prescindible. No sé a qué se debe el haber tomado esta decisión pero, desde mi punto de vista, ha estropeado mucho el resultado final. Llega a ser algo muy irritante y a mi me provocó el salirme casi por completo de la historia. 

Resumiendo: Toro cuenta con interpretaciones muy buenas por parte de los tres protagonistas y también de la niña y del siempre eficaz José Manuel Poga, la historia es interesante pero su ejecución por parte de Maíllo y una serie de decisiones, hacen que sea menos impactante de lo que podría haber sido. 


Mi recomendación es: vete a verla si te gusta el cine de género o si quieres pasar un rato muy entretenido, saldrás pensando que a lo mejor la mejor solución para joder a un mafioso es liquidarlo.  

  
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