3 abr. 2016

El regalo - Opiniones poco fundadas (X)

EL REGALO - PUEDE CONTENER SPOILERS

En 2010 vi dos películas que a pesar de ser muy diferentes tenían un nexo común: ambas nos hacían preguntarnos cuánto conocemos a nuestros vecinos. ¿Quiénes son esas personas aparentemente normales que nos cruzamos cada día por nuestros barrios? Esas pelis eran la argentina El hombre de al lado y la estadounidense El perfecto anfitrión. Las dos comparten el ser películas de bajo presupuesto, con pocos personajes y sobre las que que pulula el siempre interesante tema de la locura.

Mientras veía El regalo no podía dejar de pensar lo mucho que me recordaba a esas dos historias. Es evidente que las tres son completamente diferentes, de hecho, en las otras dos hay ciertos momentos para la comedia y en esta no hay siquiera momentos para la sonrisa.

Vamos allá.

El regalo arranca cuando una pareja decide empezar una nueva vida instalándose en una preciosa casa de un barrio residencial en California. La casualidad quiere que nada más llegar, Simon (Jason Bateman) se encuentre con un antiguo compañero de instituto, Gordo (Joel Edgerton, que es también director y guionista de la peli) y desde ese momento la situación parce volverse un tanto extraña. Gordo parece haberse quedado anclado en aquellos años y no deja de recordar todo tipo de anécdotas. 

Tras una primera cena, Gordo empezará a presentarse una y otra vez en casa de Simon hasta volverse muy molesto. 

Y eso es lo que hace de verdad interesante esta película ¿cuánto tiempo hemos de mantener la sonrisa a alguien con quien compartimos una parte de nuestra vida pero que ya no está en ella? ¿cuándo debemos admitir que nuestra ansia por rememorar puede no interesar a los demás? Esta es una peli sobre lo mucho que ciertos episodios de nuestro pasado nos pueden incomodar. Pero no es solo eso, en un momento determinado, esa extrañeza que produce el personaje de Gordo se convierte en algo mucho más turbio y que incluso puede llegar a asustar. 

Esto es un thriller de esos a los que llaman psicológicos y que, por una vez, la etiqueta le viene al pelo, te puede hacer pensar, removerte un poco en la butaca y obligarte a revisar tu lista de contactos al salir del cine. 

El guión tiene tres o cuatro soluciones brillantes, aunque toda la parte final de la película sufre de una leve falta de ritmo que puede inquietar a los espectadores que estén demasiado acostumbrados  a esas escenas que "salen pronto", es decir, que no dejan poso, que no se alargan antes de cambiar. Ese es el ritmo de las series actuales y nos estamos acostumbrando tanto que cualquier otra cosa lo calificamos enseguida de "lento", pero en realidad no es así. 

Resumiendo: El regalo es una película que se sostiene sobre un presupuesto muy pequeño, un guión sencillo y bien trabajado y unas interpretaciones, sobre todo la de Edgerton, muy efectivas. Es cierto que quizá le sobre un cierto aire moralizante al final pero, al menos para mi, el resto lo compensa con creces. 

Mi recomendación es: vete a verla y trata por todos los medios de coincidir en la cola de las taquillas con alguien a quien hace veinte años que no ves, si su primera pregunta es: ¿qué tal te va la vida, sigues siendo tan amigo de Alfonsito? págale la entrada y las palomitas y sentaos juntos, lo pasaréis bien.

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