22 ene. 2016

La chica danesa - Opiniones poco fundadas (I)

Breve nota previa (si de verdad quieres leer sobre la peli baja un poco):


Debido a mi interés por fantasear, a mis gustos y a que durante unos cuantos años, cada semana veía al menos una peli con mi padre y con mi hermano, me aficioné al cine. Esa afición después se convirtió en estudio y el estudio se convirtió en trabajo. ¿Trabajo en el cine? No y tampoco tengo claro si me gustaría hacerlo. Trabajo en el guión, en todas sus formas, guiones de cómic fundamentalmente, pero de cuando en vez, como quien escribe cartas que nunca envía, paso el rato haciendo escenas sueltas de películas que nunca se rodarán.


Cuando monté este blog solo tenía claras dos cosas, que iba a mostrar las cosas que hago y que no iba a ser un blog de crítica cinematográfica. Lo primero lo cumplí hasta ahora y lo segundo también. Pero ha llegado el tiempo de cambiar un poquito. Nunca he hecho críticas de películas que fuesen más allá de comentarios y opiniones porque, a pesar de haber estudiado historia del cine un par de veces, no me considero un experto. Así que partiendo del respeto inicio la serie: "Opiniones poco fundadas", que iré actualizando cada poco tiempo ya que mi ritmo yendo al cine es muy alto. Allá vamos. 

LA CHICA DANESA - PUEDE CONTENER SPOILERS

"La chica danesa" es una de esas pelis incómodas. Si uno no tiene claro en qué sala meterse cuando llega al cine y no ha recibido ningún tipo de información previa sobre ella, es muy posible que la descarte ya que a priori tiene pinta de melodrama más o menos intenso con tintes sociales. Ojo, podría obtener esa categoría de "descartable" para espectadores que como yo nos hemos malacostumbrado al cine sencillito que no suponga mucho más que tener ojos y oídos. 

Debo reconocer que si la escogí el pasado miércoles fue por descarte. Siempre voy al  mismo cine porque tengo carné de socio, no es el mejor pero tampoco es el peor. El caso es que el resto de la cartelera ya la había visto o no me interesaba lo más mínimo, así que si quería ver una peli no me quedaba más remedio que ver "La chica danesa".

Pues sí que empezamos bien -pensará alguno- y pensará bien. La premisa de la peli es muy clara y fácilmente reconocible: joven pintor de éxito descubre que en su interior habita una mujer a la que consigue ir dando forma con la ayuda de su mujer.

Partiendo desde ahí, la guionista Lucinda Coxon (que adapta la novela de David Ebershoff) tenía tres desafíos muy complicados. El primero era evitar los clichés de cualquier historia en que se entre en el campo de lo conflictos sexuales y de género. Podría haber caído en reivindicaciones estériles, en soflamas mil veces repetidas o en una ilusión de rebelión contra Dios sabe qué. Y no lo hace.Y ante esto sólo puedo decir: gracias, Lucinda, cuando una guionista consigue evitar eso ya tiene el ochenta por ciento del camino andado.

El segundo era evitar caer en la sensiblería barata de andar por casa. Si quieres contar algo así, en una medida justa y sin demasiados aspavientos ñoños, tienes que construir personajes fuertes. Y no hablo de que puedan cargar muchos cartones de leche a la vez, hablo de que sean rocas consistentes que no se diluyan en favor de los intereses de la historia o que si tienen que quebrarse lo hagan bien. 

El personaje de Eidar, -el que descubre que en su interior siente que es Lili-, se rasga en tiempo y forma y la propia Lili se va construyendo de sus pedazos. 

Sin embargo, esta historia se sustenta gracias al personaje de Gerda, la mujer de Eidar y la que acompañará a Lili en su transformación. Espero que Alicia Vikander (que ya hizo un enorme papel dando vida a Ava en Ex machina) se lleve el Oscar por construir esta Gerda, tan fuerte y tan llena de amor en cada movimiento y en cada acción que deslumbra a cada instante. 

Y el último desafío de Lucinda era que Tom Hooper, director de la peli, no destrozase demasiado el guión con una realización imposible y gracias al cielo no lo hace. Porque no tiene costumbre, este es un director que lleva bien los tiempos y que en "El discurso del rey" ya demostró que sabe transmitir muy bien un ritmo lento sin aburrir a nadie y eso, a estas alturas, cuando todo parece que tiene que ser un videoclip imposible, se agradece y mucho. 

Resumiendo: "La chica danesa" es una peli actual y que hará sentir incómodos en la butaca a todos aquellos que la vean desde los prejuicios que todavía existen acerca de la transexualidad. Ya solo por eso merece mucho la pena pero es que además es cinematográficamente bella y maneja las emociones a un nivel al que solo aspiran las películas casi perfectas.

Tiene algún fallo, obvio. Algún personaje secundario que necesitaría un retoque aquí o allá para terminar de cerrar el círculo pero insignificante en comparación con todo aquello que consigue transmitir. 

Mi recomendación es: vete a verla, procura ir solo y si vas a comer algo mientras la ves intenta que no haga mucho ruido, necesitarás todos tus sentidos. 

  

  

Compartir es vivir
Publicar un comentario