4 feb. 2015

¿Soy raro si digo que veo cine español?

Pues no debería serlo, lo veo y además lo hago pagando. Debo ser de los poquitos que quedan. En los últimos años me he dedicado en distintos ámbitos a hacer una defensa férrea del cine patrio ¿por qué? ¿soy un loco, un insensato, he perdido todo mi criterio? Pues es posible, pero los motivos no son ni uno ni otro, el principal es que me gusta.

Y además de ese, que es el más importante, hay otros. El primero es que no me gusta que se utilicen frases caducas para analizar las cosas, no me gusta que constantemente se caiga en el tópico y en las fórmulas de siempre. Porque al final todo esto es como los de "yo no soy racista pero los gitanos son unos ladrones", o "yo no soy machista pero las mujeres limpian mejor".



Porque en el fondo, y aún a pesar de parecer exagerado, es lo mismo, se antepone un prejuicio a la realidad. Un prejuicio tan fuerte y tan arraigado que parece que todo lo que se vaya a decir a continuación tiene credibilidad o una base respaldada por algo. Pero no es así. La lista de frases hechas es interminable, pero las más graciosas son:

1.- EL CINE ESPAÑOL ES...

Exacto. La primera gran mentira, en la misma que yo he caído hace apenas tres párrafos, es la peor de todas y consiste en hablar del cine español como si fuese un género. Y no lo es. Sin embargo, el tremendo esfuerzo que se sigue haciendo a día de hoy para hacernos creer lo contrario es lo que más daño hace. En las grandes superficies hay stands dedicados a comedia, a drama, a cine bélico y a cine español. Los periódicos han regalado colecciones de películas durante años. Colecciones de "los grandes títulos de la humanidad", "el mejor cine de aventuras", "películas del oeste" y por supuesto "cine español". Da igual que entre los títulos haya pelis de aventuras, haya westerns o utopías futuristas, la colección es cine español, porque toca percibirlo como tal, como un todo indivisible deudor de toda su historia. Es absurdo pero así es. El primer gran tópico está en la boca de defensores y detractores por igual y ya no sé si se hace con intención o no. La normalidad solo llega cuando no hay que destacar el origen de una película antes de hablar de ella, cuando deja de ser necesaria la fórmula "para ser española está muy bien..."

2.- TETAS, PUTAS, MARICONES Y GUERRA CIVIL...

A veces hasta parece que lo dicen todo junto tetasputasmariconesyguerracivil. De entre los ataques rancios y mentirosos el más clásico es el de las temáticas, el argumento eterno de que siempre son las mismas y blablabla. Y mira que es sencillo rebatir una idiotez de estas, es muy, muy fácil, basta con ver una lista de las películas producidas en los últimos años, qué demonios, en el último siglo. Esto es como todo, contra la ignorancia, lo mejor es el conocimiento y la información. Si a día de hoy, en pleno 2015, todavía hay quien piensa que seguimos en el destape y en las suecas es porque probablemente añore aquella gloriosa etapa.

3.- SUBVENCIÓN PA ARRIBA Y SUBVENCIÓN PA ABAJO...

Otra de las gordas. La creencia de que el cine sobrevive gracias a las subvenciones y que, además, están amañadas y siempre las reciben los mismos, es de nuevo fruto de la ignorancia. Ignorancia en  varias cosas a la vez. La primera es que el porcentaje del presupuesto total de una película que puede cubrir una subvención no se acerca ni de lejos a la mitad del coste total. La segunda es que a pesar de lo que muchos consideran el cine es cultura, y por suerte o por desgracia, en España se subvenciona a la cultura, hay dinero para libros, para museos, para pintura, escultura, arquitectura, música y también para el cine. No me extraña nada que haya voces que pidan que se acaben las subvenciones, suelen ser los mismos que dicen a los artistas que "se busquen un trabajo de verdad". De una sociedad que no respeta su propia cultura solo podemos esperar un mundo de catetos y borregos. No es que haya hogueras de libros, las hay de neuronas todos los días.

4.- LO AMERICANO ES MEJOR...

Y aquí llega el más absurdo de todos los clichés, al que agarrarse cuando fallan todos los anteriores. Querer comparar la industria cinematográfica yanqui con la española, es como poner a pelear al mejor George Foreman de los setenta contra el mejor Chiquito de la Calzada de los noventa. No hay color. Sencillamente es incomparable. No se puede tratar de equipara mundos y realidades que son completamente diferentes, y por tanto, cualquier cosa que se diga no llevará a ninguna parte. Se puede decir: "allí el cine no está subvencionado", "allí sí que saben hacer buenas pelis de acción y con efectos a tope" o "allí blablablé blablablí" y es posible que todo, o casi todo, sea cierto, pero no vale como argumento.Y no vale por tendencioso y por irritante. Es una muestra más de todos los complejos a los que nos sometemos día a día.

5.- EN ESPAÑA NO SE SABE...

Y al fin llegamos a la madre del cordero de todas las patochadas. Si uno entra en un debate de este tipo, no tardará en llegar a un momento en el que se vayan acabando los argumentos. Es entonces cuando aparece el siempre maravilloso "es que en España no se sabe hacer cine de género" o "en España no se sabe hacer cine de terror" o "en España no se sabe hacer ciencia ficción". Este es el más bonito de todos los tópicos porque se puede estirar hasta donde se quiera e incluso darle la vuelta las veces que haga falta, como por ejemplo en: "en España solo se saben hacer pelis costumbristas" y así hasta donde dé la imaginación. 

Hay que tener en cuenta que cualquiera de estos argumentos es aplicable también al mundo del cómic y a otras artes, y es una pena. Espero que de aquí a un tiempo la situación mejore porque si no nos terminará pasando como en otros muchos campos, que primero tendremos que demostrar lo que valemos fuera para que nos acepten dentro. Y es una pena porque ahora mismo se está haciendo muy buen cine aquí y aún así la situación mejora muy poquito a poco. En fin, al menos mejora.
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