12 mar. 2014

La carta final.

Estoy desolado, llevo en esto desde los años sesenta y no creo que pueda seguir yo solo. Empecé casi por inercia, por seguirle un poco el rollo a un tipo que admiraba. ¿Pero ahora? ¿qué voy a hacer ahora? 

Sin él todo esto ya no tiene sentido, es verdad que durante un tiempo quise hacerlo por mi cuenta pero todo se basaba en sus enseñanzas. ¡Maldita sea!

Esta mañana encontré esta foto en un bolsillo interior de mi traje y la acompañaba esta carta. 

¿Y ahora qué voy a hacer?

Querido Robin: 

No sé muy bien cómo decirte esto, va a ser muy duro después de tantos y tantos años. Si has encontrado esta carta es que ya no tiene remedio. Estoy muerto. 

Me he tomado un veneno súper potente diseñado por el Joker para morirse de risa. Después me he inyectado el antídoto. Después el veneno, nuevamente el antídoto y finalmente he optado por ahorcarme, así que ahora mismo podrás encontrar mi cadáver en la biblioteca colgado de la lámpara de araña de cristal de Bohemia (eso si no he cambiado de opinión, en cuyo caso, es probable que esté cubierto de sangre en la bañera. No es que me haya cortado las venas, si no que robé unos cuantos litros en un depósito y les inyecté el veneno para morir a la vez riendo y con la angustia de ahogarse).

No creo que puedas entender por todo lo que he pasado en todo este tiempo. 

Soy una contradicción constante y eso ha terminado por volverme loco. He querido combatir el mal desde la venganza pero sin vengarme. He querido combatir a los locos desde la locura. He vestido de azul, de morado y de negro y he conducido tantos súpercoches que he tenido que memorizar más de seiscientos cincuenta mil comandos distintos. 

He aprendido artes marciales. Domino tecnología más avanzada que todas las empresas japonesas juntas. He conseguido una fortuna que ríete tú de Bill Gates y he tenido tiempo para ser un playboy. ¿Y todo para qué?

Para nada, Chico Maravilla, para nada en absoluto. Todo se ha vuelto tan confuso que quiero acabar con esto de la misma manera que empezó: con muerte en la familia Wayne. Si miro hacia atrás no me queda más remedio que detestar mi pasado y me arrepiento de tantas cosas...

Me hubiese encantado tener un perro, no como el de Superman, un perro normal; ni siquiera con pedigree, uno cualquiera que viniese a recibirme después de darle una paliza al Pingüino, que me babase la cara y me llenase de pelos el traje. ¿Y qué hice? llenar de murciélagos una cueva. 

Siempre he querido tener un Ford Fiesta rojo, pues nada, batmóviles por un tubo para las noches y coches de alta gama para los días. 

¿Te das cuenta? he hipotecado mi vida por un sinsentido así que lo mejor es ponerle fin. 

Espero que no te lleves un disgusto muy grande y comprendas mis motivos. Siempre te he querido Robin, hasta cuando decidiste establecerte por tu cuenta, te deseo lo mejor. Tú fuiste el único Robin verdadero, sé que después vinieron más, pero eran sucedáneos, como las bolas negras esas que no son caviar pero lo venden como tal.

Como no podía hacer un testamento legal te dejo una pequeña lista de mis últimas voluntades. 

Quiero que tú te quedes todos los trajes y artilugios de Batman y también toda la ropa de Bruce Wayne, es posible que tengas que cogerle los bajos pero seguro que Alfred conoce una buena modista.

Quiero que entregues todo mi dinero y todos mis poderes en mis empresas a Alfred, ya es momento de que viva la vidorra que se merece. 

El batmóvil actual y todos los anteriores quiero dejárselos al Joker, sería injusto dejar esta vida y no dejarle nada, a fin de cuentas siempre hemos tenido una relación estrecha.

Y por último la Mansión Wayne y todos los terrenos de la familia quiero que queden para la Liga de Asesinos y el Comisario Gordon a partes iguales. Esto puede parecer extraño pero creo que les hago un favor a todos. 

No te molesto más, compañero. 

Si al final no me encuentras ni en la biblioteca ni en la bañera, es posible que esté en la batcueva. También barajé la posibilidad de rociarme con una hormona especial y dejar que los murciélagos mantengan relaciones conmigo hasta la muerte. 

Siempre tuyo, Batman y Bruce, Bruce y Batman.  
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