4 feb. 2014

Relato de mis fracasos musicales - Los inicios (99 - 01)

Contar todo esto se me ocurre mientras paso la peor fiebre a la que he tenido que enfrentarme jamás, o eso creo, porque de la anterior tampoco me acuerdo mucho. ¿Y qué es exactamente “esto”? Pues un microdocumental sonoro a partir de archivos gráficos y musicales y complementados con mis estupendos recuerdos que ahora mismo están a medio camino entre el delirio y la verdad, procuraré no mentir demasiado aunque ¡qué demonios! al menos lo haré con elegancia.

Comencemos, va subiendo la música de entrada, unas letras blancas surgen desde el fondo de la pantalla, redoble y voz de actor de doblaje que dice: RELATO DE MIS FRACASOS MUSICALES, siguen los créditos, bueno sólo uno, una pseudopelícula de Fernando Llor. La música baja y entra mi voz en off, shhhh, atención....

Mis fracasos musicales comenzaron en el año 1999. Por aquel entonces estaba aún el instituto y mi vida transcurría alegremente entre no hacer mucho y no hacer nada, intercambiándose la una con la otra en días alternos.

Me aburría del aburrimiento y de la vida contemplativa. En medio de toda esa “intensidad” a unos buenos amigos les dio por montar un grupo de música. Además no era una música convencional, era heavy metal. ¿Qué sabía yo de heavy? Nada de nada, no sabía quienes eran los Maiden, los Judas Priest, los Scorpions ni siquiera Metallica, he de reconocer que nunca he sido un gran melómano. Pero bueno ellos formaron el grupo y le llamaron ZELDA como la princesa. En ese grupo estaban Brais y Mateo, batería y bajista respectivamente y los nombro aparte porque después van a tener transcendencia en la historia.

Sin que tuviera mucha razón de ser más que la de estar con mis amigos, empecé a asistir a todos y cada uno de sus ensayos. Aprendí bastantes cosas sobre el heavy y me lo pasé bastante bien.

Allí surgió el que sería mi primer grupo, se llamaba LA MALDICIÓN DEL BRUJO y era un gran esperpento. La pena es no tener ningún documento que avale esta información aunque bien mirado es un alivio. Mi papel en ese grupo era el de corista. Sí, sí, le hacía coros al cantante principal que era mi amigo el Brujo. No recuerdo del todo bien qué pasó pero ese grupo se deshizo en cuestión de pocos ensayos.

Después de ese primer fracaso y abatido por la desolación me recluí para reflexionar. Poco más tarde los ZELDA pasaron a llamarse AZART y en uno de sus conciertos me subí por primera vez a un escenario. Mi intervención era muy cutre, hacía dos coros en un tema gritando “no, no”. Y pesar de lo cutre que era todo, el subidón que me dio estar en el escenario me hizo pensar que me gustaría pasar más tiempo allí arriba.

AZART Con Dieguito a la voz, Lemos y Guille a las guitarras, Mateo al bajo y Brais a la batería
Para tratar de dejar claro todo el ambiente musical que me rodeaba debo aclarar que en aquel entonces, aún en el año 1999, entre mis conocidos y amigos existían una serie de bandas que hacían realmente fácil que existiese una energía en el barrio que provocaba que surgiesen más y más bandas. Las directamente relacionadas conmigo son tres (además de AZART que ya he nombrado) y son CORVA, OTRA BIRRA y FORTE MAREXADA.

CORVA era una banda de punk formada por Alber, Saúl y Jabu y en aquellos años ya habían parido su primer y único cd, "Tensium Skiu" con temas como este Oi! que sonaban cojonudamente. Para mi esta es la maqueta que mejor suena de todos aquellos primeros trabajos




Así sonaban los CORVA

OTRA BIRRA hacían un punk diferente, más tirando al rock, el ska y esas cosas. Sus miembros eran Mou, el Moro, el Grefu y el Ton. Es la banda que más veces he visto en directo en mi vida. Debí asistir a unos veinte o veinticinco conciertos, me sabía sus canciones y me subía al escenario al menos una vez por concierto a hacer el payaso, soltar algún grito o lo que surgiese. En aquel momento también habían grabado su primera maqueta "Hasta que el etíliko nos tumbe".




Este es el mítico Kapitán Peskanova de Otra Birra.

FORTE MAREXADA la nombro como fundamental porque es la banda de la que salió Manuel, batería del 80 por ciento de las bandas en las que he tocado. Este grupo no duró demasiado aunque llegaron a crear temas espectaculares como "helado de pistacho" o "el sueño americano".

Forte Marexada eran Alex en la voz, Chicho y Xandre a las guitarras, Roi al bajo y Manu a la batería.
Pocas semanas después de aquel concierto de AZART y tras una fiesta tremenda en casa de alguien al que no recuerdo con claridad. Brais, Mateo y yo, decidimos formar un grupo al que llamaríamos AZAFRÁN BLUS BAND (acojonante, pero es verdad). Sólo nos faltaba un batería y ahí apareció Manuel.

Y este es Manu.
Durante los primeros meses los ensayos de Azafrán eran algo peregrinos, apenas quedábamos y cuando lo hacíamos no progresábamos demasiado. Hay que entender que los únicos con algo de experiencia eran Mateo y Manu. Para Brais y para mi todo era nuevo, él ya tenía otra banda pero en Azafrán tocaba la guitarra y no tenía nada que ver. Así que todo iba muy despacio. Nos pasamos unas cuantas semanas tocando cosas horribles en las que mezclábamos versiones a las que cambiamos la letra y otros esperpentos similares. La impresión era que no éramos una banda "seria"

Además como Brais y Mateo también tocaban en Azart y ensayaban los sábados por la tarde no encontrábamos los huecos necesarios para ensayar más a menudo. El primer alegrón nos lo dio componer nuestro primer tema propio, VOLVEREMOS y eso nos ayudó durante un tiempo.



Este es el Volveremos aunque en una versión posterior de la que ya hablaré en la segunda parte.

Pero no duró demasiado así que transcurridos unos meses Manu y yo formamos otro grupo: “DEPERDIDOS AL RÍO” (juro que no me lo invento) con Paulo a a la guitarra y Anxo al bajo. Mientras Azafrán parecía que no iba a terminar de arrancar nunca, en este grupo no parábamos de componer y ensayar cosas tan "apasionantes" como estas.



Y este es el Liberation Machine de Deperdidos.

Pues bien, ese año se organizó un concierto en Coia, el barrio de todos los barrios. No sólo eso. El concierto era en “el campo rojo” un hito para cualquiera que conozca las leyendas sobre el barrio y un campo de futbito para todos los demás.

Esa noche estaba previsto que “Deperdidos” diese su primer concierto y por lo tanto el mío. Pero no fue así, la casualidad quiso que el encargado de poner la luz tuviese más problemas de los esperados y eso provocó que aquella noche se cambiara el plantel. Azart y Deperdidos no pudimos tocar pero allí estábamos los cuatro de Azafrán y dijimos ¿por qué no?

La AZAFRÁN BLUS BAND dio su primer concierto en el campo rojo de Coia, sin tenerlo preparado y ante la atenta mirada de al menos 150 personas entre amigos, vecinos y curiosos.El subidón fue tal que ya no quisimos parar nunca.
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