15 feb. 2014

Relato de mis fracasos musicales (II) - Vida y muerte de Azafrán (01 - 03)

Después de aquel concierto en el campo rojo todo cambió para Azafrán. En el año 2001 dimos un montón de conciertos, grabamos por primera vez algo parecido a una maqueta y empezamos a compartir escenarios con bandas que marcarían mucho nuestra trayectoria. 

Pero vamos por partes. Arrancamos desde negro con un fundido lento, surgen unas letras blancas y aparece el título en pantalla, lo lee una actriz de doblaje: RELATO DE MIS FRACASOS MUSICALES, CAPÍTULO II, sube un poco la música y encabalga mi voz en off.

Mis fracasos musicales no habían hecho más que comenzar. Si en el 2000 parecía que DEPERDIDOS iba a ser la banda a la que Manu y yo íbamos a dedicar más tiempo, el concierto en Coia lo cambió todo. Durante los meses siguientes empezamos a ensayar en un local en López Mora. Le dimos muchas vueltas a esa banda, Dieguito de Azart colaboró con nosotros un tiempo haciendo que las voces mejorasen bastante, fichamos a un teclista, Rafa, y dimos algún concierto, pero daba igual lo que intentásemos, Deperdidos estaba abocado al fracaso. El mismo local nos lo anunciaba. En el corto espacio de tiempo que ensayamos allí, hubo una inundación que casi manda al carajo todo el material y una infección de pulgas que nos convirtió al fin en la panda de tíos chungos que queríamos ser.  

Mientras tanto para Azafrán todo eran alegrías. Durante unos meses entramos en contacto con la Casa da Xuventude y como resultado de esa relación surgió nuestra primera grabación. Tanto Azafrán como Deperdidos pudimos grabar tres temas cada uno, y además por la patilla.

Aquí esta Manu haciendo como que toca.

Y aquí estoy yo haciendo como que canto.
Eran tantas las ganas que teníamos de grabar que nos dijeron "podéis grabar tres temas en Elite (un estudio hipermolón de la muerte)" y contestamos: "vale, vale" pero este asentimiento ocultaba todo un plan macabro. Juntamos prácticamente todos los temas que hacíamos para convertirlos en tres y salieron cosas como esta:


Este es el Bule Bu de aquella primera grabación de Azafrán.

El grabar esa mini maqueta, que editamos junto a los tres temas de Deperdidos, bajo el primer recopilatorio de Xuntos Pola Mestizaxe, nos dio bastante empuje. Tanto que con Deperdidos volvimos al estudio y grabamos unos cuantos temas más para formar un pedazo de disco completo. Haciendo alarde de nuestra gran originalidad, le llamamos "Crítica Social" (de verdad, es todo verdad, que sí, que hay fotos y todo).

El Cristo Rock del 2001, uno de los dos conciertos de Deperdidos.


La Canción del Verano de Deperdidos.

Después de la maqueta, de sólo dos conciertos y la anulación de otros dos, esa banda se murió y tras LA MALDICIÓN DEL BRUJO ese fue mi primer gran fracaso musical.

Mientras tanto en Azafrán estábamos como nunca. Grabar esos temas nos dio un impulso nuevo tan grande que incluso Brais, que hasta el momento tocaba con una guitarra con cuatro cuerdas, decidió ponerle una más.

En el verano del 2001 no paramos de tocar y de movernos por todos lados. En poco más de tres meses dimos entre quince y veinte conciertos. Tocamos en Sanxenxo, en Moaña, en Cangas e inauguramos lo que hoy en día se conoce como Castroconcertos.

Sanxenxo, en un garito llamado Woodstook (escrito así, sí), este fue uno de nuestros mejores conciertos.
En esos conciertos compartimos cartel con varias bandas pero con las que más repetimos fueron cuatro ZELME, LEUKOCITOS, FARRAPO DE GHAITAX y PUTA MISERIA.

Cartel de uno de los primeros Castroconcertos.
ZELME eran un grupo también del barrio con un estilo completamente distinto. Sus letras estaban trabajadas de otra manera, de una forma más poética y sus ritmos no eran tan machacones e incorporaban además una flauta travesera que hacían que sonase diferente.

El bosque de Ayala de Zelme que eran Bruno, Javi, Johny, Miguel y Polar.


Y así sonaba Algo

LEUKOCITOS era el proyecto musical de Mou (guitarrista de Otra Birra, que vivía sus últimos momentos), Chicho (guitarrista de Forte Marexada ya desaparecido y que ahora tocaba la batería) y Wor en el bajo. Si alguien me pidiese una definición de esta banda no sabría hacerla (y puede que a ellos eso les encante), lo que está claro es que lo trabajaban todo mucho, se curraban los temas a tope, las voces y hasta la puesta en escena con alguna coreografía digna de algún programa de Jose Luis Moreno.

Portada de la primera maqueta de Leukocitos. Wor, Mou y Chicho.


Hay un punki, uno de los siete temas de esta primera maqueta.


Y este fue el segundo trabajo de Leukocitos que sonaba en todas las radios robadas del barrio.

Esto es Viciosa, uno de los hits.

FARRAPO DE GHAITAX nos acompañaron en varios conciertos del otro lado de la ría y en algunos más. Hacían punk sin contemplaciones y nos cogimos mucho cariño después de dormir con ellos en la playa de Sanxenxo y de que vinieran a meter ruido en las cosas que grabamos.

...e mentras ti no teu altar de Farrapo de Ghaitax que eran Xuli, Dani, Ramis, Aarón y Txipi.



Eskravos de Farrapo de Ghaitax.

PUTA MISERIA eran y siempre serán un mundo aparte. Algunos pueden decir que si musicalmente no se qué, que si tenían un estilo no sé cuanto. Pamplinas. En conciertos de Puta Miseria me han tirado cerveza por encima desde el escenario, me han tirado billetes falsos, he visto como quemaban casi cualquier cosa que pudiese arder y he visto como desparramaban por el suelo cinco kilos de maíz en grano. Ahora lo llamarían espectáculo performático.





Facha cabrón de Puta Miseria.

Tras ese verano de tocar sin parar llegó 2002 y el fin para Azafrán empezaba a asomar. Como les pasa a la mayoría de los grupos, dar tantos conciertos nos llevó a la euforia desmedida. Así que en los ensayos empezó a sonar una cantinela: "tenemos que hacer algo más, algo mejor". Cuando dentro de una banda alguien se engorila y quiere "mejorar" es momento de echarse a temblar.

En vez de pretender tocar mejor lo que ya hacíamos, pusimos el foco de atención en el exterior. La solución a un problema que no existía, pasaba por incorporar a un nuevo guitarrista, así que montamos un casting (así, a lo loco). Probamos con bastante gente hasta que nos quedamos con Uxía.

¿Y nos pusimos a hacer temas nuevos? No, eso sería lo bueno, así que decidimos que había que recomponer todos los temas anteriores incorporando a Uxía en ellos. Pasamos varios meses ensayando aquello que ya habíamos machacado, pero desde una perspectiva distinta. Y cuando terminamos llegamos a una conclusión, "ahora que nos hemos pasado todo este tiempo machacando los temas, vamos a grabarlos".

Volvimos a Elite, esta vez pagando y grabamos la maqueta "Os trasnos da Cova en la ruta de las especies" (manda carallo) y quedamos bastante contentos con parte del resultado. Estaba claro que sonaba mejor que los temas que habíamos grabado el año anterior, pero tampoco era la repanocha.

Las fuerzas fueron mermando. En el barrio las cosas también cambiaban, de aquellas bandas primigenias (Azart, Corva, Otra Birra y Forte Marexada) sólo sobrevivía una y en fase de reformación. Nosotros tampoco estábamos del todo bien y en toda esa maraña el RAP llegó a nuestras vidas. Nacía B.P.M con Pow (que además es mi hermano), Bruxo (sí, sí, el de La Maldición del Brujo), Fran y Vicente. En el mismo local de López Mora, empezaron a sonar bases sacadas de todos lados sobre las que esta gente encajaba sus rimas. Llegaban tiempos nuevos.

Estos son casi la primera formación de B.P.M. Falta uno y sobra otro.
Con la maqueta nueva bajo el brazo y con bastantes ganas de tocar, Azafrán tratamos de afrontar el verano de 2002 de la misma manera que el año anterior. Pero no pudo ser. No conseguimos ni la mitad de conciertos y llegó el desanimo. Volvimos a tocar en Coia y esta vez fue distinto, el concierto lo paró la lluvia y la policía.

Así anunciaban aquel Rockoia en La Voz. 
Así que  empezaron los "tenemos que sonar mejor" y los "así no vamos a ninguna parte" y ya teníamos el pollo montao. Nuestro último concierto lo dimos en aquel verano en Ponteareas, en  la sala Malafé y con los Leukocitos. La entrada era gratuita y al concierto asistieron unas cuatro personas. Ya no pudimos hacer más. Semanas más tarde Uxía dejaba el grupo y acto seguido Mateo también. Nos quedamos en cuadro.

Y este es el cartel del último concierto que es igual que el de antes pero diferente.
A finales de 2002, Manu, Brais y yo, en un intento por sacar a la banda de la morgue, nos reunimos para ensayar. Surgió la posibilidad de grabar un par de temas en la Escuela de Imagen y Sonido y así lo hicimos. El bajo lo tocó Gontxu, un pedazo de fenómeno y que ha tocado en un montón de bandas y varias de ellas de un nivel excelente.    

En tres o cuatro días de grabación, con Pancho de técnico y Gonso de tutor, conseguimos grabar los que siempre serán los dos mejores temas grabados de Azafrán. Se incluyeron junto al resto en la DISCOGRAFÍA que salió en 2003 y dijimos aquello de ¡Azafrán ha muerto! ¡Viva Azafrán!


Confusión de Azafrán.

¡Viva!


No puedo olvidar. El último tema que grabó Azafrán.

Paulo, Brais, yo, Mateo, Anxo y Manu. Azafrán y Deperdidos.
Dos bandas desaparecidas.
Mis fracasos musicales crecían, en apenas cuatro años ya se me habían muerto tres bandas. Pero todo estaba cambiando, llegaban las fiestas del bigote, aunque eso es otra historia.        
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