19 dic. 2013

S.I.D. (Santa Is Dead).

En los últimos meses saltó la noticia del escándalo, Paul McCartney, el más guapete de los Beatles, el compositor de muchos de sus grandes éxitos y uno de los tíos con más carisma del siglo veinte, murió en un accidente de coche en Noviembre del 66 y lo sustituyeron por un señor llamado William Campbell que sigue haciéndose pasar por McCartney aún a día de hoy. 

Hace unas semanas salió a la luz la investigación de dos reconocidos forenses italianos, Carlessi y Gavazzeni que demostraba todo lo ocurrido con el integrante del cuarteto de Liverpool. Eran los mismos forenses que en su día desvelaron que quien apareció flotando en el lago Trasimeno en 1985 no era Francesco Narducci y por tanto se dio un vuelco a la investigación sobre los asesinatos del monstruo de Florencia. 

Basándose en complejos mecanismos forenses esta pareja italiana llegó a una conclusión inequívoca, el hombre de las fotos del 66 no es el mismo que el de las fotos del 67 así que durante todos estos años nos la han estado dando con queso, o dicho en un lenguaje más técnico, te han  pillao con el carrito del helao William Campbell. 

Las consecuencias de que un Beatle haya sido sustituido por otro señor son evidentes. Esta es una cuestión que altera desde la seguridad internacional a los precios del combustible o a las carreras espaciales de los países en plena industrialización. De hecho cada vez que el falso McCartney aparece en un acto público es posible que forme parte de un plan macabro ideado por gente muy despiadada, así que no me extrañaría que en alguna parte del mundo estuviesen muriendo cienes y cienes de gatitos.

Sin embargo lo más chocante de todo el proceso de búsqueda de la verdad aún no había sido desvelado.

Hasta hoy. Mientras Carlessi estaba obsesionada con las fotografías y apenas levantaba la cabeza más que para comer, Gavazzeni era un hombre más distendido a la hora de trabajar, capaz de procesar miles de datos mientras se tomaba un refresco o jugaba un solitario. 

Fue su gusto por las bebidas de cola lo que le llevó a fijarse en algo. De la puerta de la oficina colgaba un calendario de un par de años atrás. Bien es sabido por todos que los forenses comparten un sentido del tiempo que poco tiene que ver con el del resto de los mortales. Pero vaya, que lo curioso no era eso sino que en el calendario había un retrato de Santa Claus en el que se le veía disfrutar de una agradable lectura al calor de una chimenea.
Esta instantánea no podía hacer más que despertar ternura en cualquiera que la mirase y por eso el bueno de Gavazzeni la mantenía en la puerta año tras año. Pues bien, un día como otro cualquiera, al doctor le entró sed y se fue hasta la máquina para conseguir su tan preciada bebida de cola. La Navidad estaba muy cerca y la expendedora estaba decorada para la ocasión con este otro retrato de Santa. 

A primera vista es evidente que parecen la misma persona, sin embargo para el ojo experto del Doctor Gavazzeni aquello era todo un escándalo. La separación de los ojos, la distancia entre la punta de la nariz y el entrecejo y la frondosidad de las cejas en sus extremos más alejados eran claros indicativos del fraude.

Sin pensarlo dos veces corrió hasta el despacho para reclamar la atención de su compañera. Carlessi enseguida lo vio claro. Santa había muerto y había sido sustituido. El primero en quien pensaron fue en William Campbell, si ya se había hecho pasar por un Beatle nada le impedía hacerse pasar por Santa pero al momento descartaron esta opción porque encontraron la evidencia más clara.

Al igual que habían hecho con los discos de los Beatles y los mensajes ocultos al reproducir sus canciones al revés en el tocadiscos, los hombres sin escrúpulos que idearon todo esto, habían querido dejar su huella. En esa hoja de papel que el falso Santa finge leer con atención, como si fuese la carta de algún niño, se encontraba encripatada toda la información necesaria y es más dura de lo que se pueda llegar a pensar.

Santa fue asesinado en el invierno de 1982 por Naranjito. La fama de la mascota del mundial creció tanto durante aquel año que incluso surgieron rumores de una posible relación con Sarita Montiel e incluso se les llegó a fotografiar juntos en poses un tanto atrevidas.

Pero a medida que avanzaba el año el interés por Naranjito decrecía cada vez más. Se acercaban las navidades y los contratos iban desapareciendo. Naranjito no entendía nada, él había sido la estrella de todo el año y ahora veía como con cada nueva promoción aquel gordo de la barba se iba quedando con sus trabajos. Pasó de ser una gran estrella a ser un mindundi en cuestión de días, ya nadie se acordaba de Naranjito, Santa era el rey. Así que en un ataque de ira incontrolada Naranjito esperó a Santa a la salida de un club de striptease y le asestó catorce puñaladas.

Todo esto jamás se supo. Nada más entrar Santa en el hospital, herido de muerte varias veces, se presentaron allí un grupo de hombres de negro y gafas oscuras. Traían sus propios médicos y ocuparon una planta entera del hospital. Durante dos días estuvieron tomando decisiones.

Según el informe de Gavazzeni y Carlessi se barajaron varios nombres para llevar a cabo el cambiazo. 

El primero fue Mariah Carey.
Pero lo desecharon al instante. Nadie quería sustituir a Santa por alguien más viejo.

También pensaron en Irina Shayk.
Pero la relación entre el fútbol y Santa ya les había dado demasiados disgustos.

Así que finalmente optaron por Reginald VelJonshon, conocido por todos como Carl Winslow.
Lo más difícil fue conseguir que adelgazase lo suficiente como para entrar en el traje, incluso más difícil que la operación para hacerlo blanco.

En 38 horas estaba listo, Naranjito fue sacado de la circulación y los forenses están convencidos de que lo exprimieron para que nunca pudiese revelar la verdad. El actor Reginald VelJonshon fue a su vez sustituido por William Campbell que pasó a ser Paul McCartney los lunes, miércoles y sábados y los festivos importantes en Inglaterra como el día del Pastel de Carne, y VelJonshon el resto del tiempo. 

Desde entonces es este hombre quien lee las cartas de los niños, quien dirige la fábrica de juguetes más grande del mundo y quien conduce el trineo de renos voladores comandado por Rudolph (si es que verdaderamente es él).

Gavazzeni y Carlessi han creado el movimiento S.I.D. (Santa Is Dead) y tratan de llevar el fruto de su investigación a todas partes pero de momento no está recibiendo el impacto mediático que merece.

A pesar de todo ello les deseo Feliz Navidad y si ven a Santa por sus casas trátenlo como si fuese el de siempre, no vaya a ser que se altere y cometa alguna locura.
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