27 dic. 2013

Dados por muertos.

INT. CAJA, OFICINA DEL BANCO – DÍA

ROBERTO (68) bajito, calvo y con bigote, está apoyado en el mostrador de la caja de un banco. Está delante de un cristal desde el que le atienden. Está muy alterado.

                     ROBERTO
         A ver señorita, lo único que le estoy
         diciendo es que el ordenador no se
         maneja solo, alguien tendrá que introducir
         los datos.

Desde el otro lado del mostrador SUSANA (33) rubia, atractiva, vestida de ejecutiva, mira a Roberto levantando las cejas, está amordazada y atada con una cuerda. Intenta hacerle gestos y ruidos a Roberto pero no se entera y sigue con su discurso.

                     ROBERTO
         No he estado treinta y cinco años
         sin parar de trabajar para que me diga
         que no puedo tener mi pensión. Así
         que si usted no puede dármela haga el
         favor de traerme aquí a su superior.

Susana se desespera e intenta soltar un grito fuerte pero sigue siendo incapaz y agacha la cabeza.

Roberto empieza a dar pequeños golpecitos con los dedos sobre el mostrador impacientándose. A SU ESPALDA SUENA UNA RÁFAGA DE DISPAROS Y UNOS GRITOS.

                    ROBERTO
         Señorita, que seré un jubilado pero
         no tengo toda la mañana.

                    ATRACADORA EN OFF
         Se acabó el juego, ahora el banco es
         nuestro...

Roberto escucha el grito y por una vez parece darse cuenta de lo que está pasando, se gira y ve a VARIOS ATRACADORES vestidos con trajes y caretas de políticos y armados con metralletas grandes.

Roberto se gira y avanza hacia la ATRACADORA que está gritando en el medio de la sucursal.


EXT. CALLE, PUERTA DE LA OFICINA DEL BANCO – DÍA

ANA (26) alta, morena de pelo ondulado, está haciendo un reportaje para la televisión en la puerta del banco, sostiene un micro con el cubilete de una televisión local y va acompañada por un CÁMARA al que no vemos la cara. En todo momento habla a cámara y narra el atraco como si se tratase de una competición deportiva.

                    ANA
         Parece que en esta ocasión
         han decidido utilizar caretas de
         personalidades políticas y se han
         decantado por armas automáticas.

SUENAN SIRENAS DE COCHES DE POLICÍA ACERCÁNDOSE. Ana reacciona como si fuese algo muy determinante y se coloca una mano en la oreja izquierda como si le hablasen a través de un pinganillo.

                    ANA
        ¡Atención! Porque ahí están, acaba
        de llegar la policía y creo que vienen
        con mucha fuerza esta vez. ¿Andrés?


EXT. CARRETERA, PUERTA DE LA OFICINA DEL BANCO – DÍA

SUENAN SIRENAS DE LA POLICÍA Y GRITOS Y ÓRDENES DE LOS POLICÍAS.

ANDRÉS (30) es otro reportero que hace una conexión en directo delante de varios coches de la policía con las sirenas y las luces encendidas. A su espalda se ve movimiento de MUCHOS POLICÍAS vestidos con muchas protecciones y portando escudos y armas grandes.

                   ANDRÉS
        Así es Ana, no te sabría decir muy
        bien un número exacto, pero creo que
        debe andar muy cerca de los cincuenta
        efectivos. La cosa pinta bien para
        los polis esta vez.


INT. OFICINA DEL BANCO – DÍA

En la puerta de la oficina del banco está el ATRACADOR 1 observando por una rendija lo que sucede fuera.

El ATRACADOR 2 está de pie vigilando a un GRUPO DE TRABAJADORES de la oficina atados con una cuerda en una esquina de la oficina.

En la pared de enfrente la Atracadora intimida al DIRECTOR (55) de la sucursal, un hombre alto y corpulento, al que tiene arrodillado casi suplicando. Roberto los observa sin decir nada.

                   ATRACADORA
        Vamos a hacerlo fácil ¿vale?

La Atracadora le tira unas bolsas de tela al Director.

                   ATRACADORA
        Las llenáis y nos vamos.

El Director está gimoteando.

                   DIRECTOR
        Pero si no tenemos nada, que no es
        que yo no quiera.

La Atracadora se altera y levanta la voz mientras apunta al Director.

                   ATRACADORA
        No me vaciles ni un poquito ¿eh?

                   DIRECTOR
        Pe...pe...pero es la verdad, ¿no te
        suena lo del...lo del rescate a la
        banca y todo eso?

La Atracadora pierde los nervios y le pega la metralleta en la frente al Director que cierra los ojos con fuerza.

                   ATRACADORA
        ¡Que te pego un tiro que me da igual!

Roberto rompe la tensión interviniendo en la discusión, se adelante y aparta la metralleta de la frente del Director dándole un manotazo.

                   ROBERTO
        No, no. Eso sí que no.

Roberto agarra de la pechera al Director y empieza a zarandearlo ante la incredulidad de la atracadora.

                   ROBERTO
       Treinta y cinco años de sol a sol, me
       va a dar usted mi dinero, vaya que si
       me lo va a dar.


EXT. CALLE, PUERTA DE LA OFICINA DEL BANCO – DÍA

Ana está rodeada por un GRUPO DE CURIOSOS que observa desde fuera todo lo que acontece en el banco. A SU ESPALDA SUENA UN GRAN REVUELO MEZCLANDO GRITOS DE UNOS Y OTROS.

                   ANA
       Los últimos disparos sonaron hace unos...

Ana consulta la hora en su reloj.

                   ANA
       Diecisiete minutos y desde entonces
       no hemos recibido nada desde el interior.
       Posiblemente hayan fallecido todos los
       rehenes y el grupo de atracadores aún
       no ha hecho ninguna petición.

Ana comienza a caminar y se dirige hacia FLORA (69) una señora que está muy conmocionada.

                   ANA
       Con nosotros tenemos a Flora, que nos
       asegura que su marido Roberto salió
       esta mañana de casa con la intención
       de cobrar su pensión en esta sucursal.

Ana llega hasta Flora y empieza a entrevistarla.

                   ANA
       ¿Es así verdad Flora?

                   FLORA
       Sí, sí. Yo siempre le digo que se espere
       al viernes que es el mejor día, pero él
       siempre se empeña en venir el primero
       de mes.

                   ANA
       Sabe que es muy probable que esté muerto
       en este momento.

                   FLORA
       Lo sé, lo sé, voy a ver si llevaba el
       móvil.

Flora saca el teléfono móvil y empieza a marcar para hablar con Roberto.


INT. OFICINA DEL BANCO – DÍA

Susana observa lo que pasa con los ojos como platos.

El Director está siendo zarandeado por Roberto mientras la atracadora está gritando y gesticulando furiosa apuntando a la nuca a Roberto.

                   ATRACADORA
       ¡Estate quieto ya que te vuelo la cabeza!

Roberto ignora las amenazas y sigue agitando al Director.

                   ROBERTO
       ¡Toda una vida desgraciao! ¡me vas a
       dar mi dinero!

El director sigue gimoteando desesperado.

                   DIRECTOR
       ¡Por favor, no es culpa mía, de verdad!

La atracadora levanta la metralleta y suelta un ráfaga contra el techo, todos se quedan congelados.

Roberto suelta al director y se gira muy despacio hacia la atracadora y se encara con ella muy agresivo. Se pegan mucho hasta casi tocarse nariz con nariz y Roberto con un gesto rápido le quita la máscara a la atracadora.

                   ROBERTO
       Mira bonita, en la vida hay que dar la
       cara ¿sabes?

La Atracadora mira a Roberto furiosa, apretando las mandíbulas y conteniéndose.

                   ATRACADORA
       Apártate ya vejete o te juro que no
       vas a jugar al mus nunca más.

El director los mira arrodillado en el suelo desconsolado.

La tensión se rompe cuando SUENA UNA MÚSICA LATINA del móvil de Roberto. Manteniéndole la mirada a la Atracadora con gesto duro echa la mano al bolsillo y se lo pega a la oreja.

                   ROBERTO
       Un momento, es mi mujer.

La Atracadora se mantiene firme y no se aparta ni un milímetro mientras Roberto habla con Flora.

                   ROBERTO
       Dime Flora.......sí estoy bien.....
       …....no, hasta que cobre la pensión
       no salgo...........¡sí ya sé que están
       armados Flora!................pues no
       son unos niñatos y esto no puede ser.

La Atracadora cierra los puños con fuerza.

                  ROBERTO
       Si entran va a ser peor porque se van
       a liar a tiros...........al final ya me
       estáis tocando los...los bemoles entre
       todos Flora......te estoy diciendo que
       ya salgo ahora, que tardo dos minutos y
       deja de romperme los huevos coño.....
       ….............que sí mujer............
       sí........yo también te quiero, venga
       un beso.

Roberto guarda muy despacio el móvil y aún le aguanta la mirada a la atracadora.

                  ROBERTO
       Mi mujer, ¿que dice que si va pa largo?

La Atracadora pierde los nervios y apunta a Roberto en la cabeza.

                  ATRACADORA
       Vas a sentarte ahí y vas a dejar de
       molestar.

Roberto aparta la metralleta de un manotazo.

                  ROBERTO
       No señora.

Señala hacia Susana.

                  ROBERTO
       Voy a ir allí a la señorita, me va a
       dar mis quinientos euros de mierda
       y me voy a ir a disfrutar de mi
       apestosa vida de jubilado y a prepararle
       un guiso de pollo a mi señora esposa.
       Me parece muy bien que atraques uno o
       doscientos bancos pero yo voy a llevarme
       mis miserias y después tú haces lo que te     
       de la gana.

La Atracadora se queda impactada por la dureza de Roberto y balbucea mientras Roberto se dirige hacia Susana.

                 ATRACADORA
       Pero...pero...

                 ROBERTO
       Ni pero ni manzano, que no, que yo
       voy a cobrar le pese a quien le pese.


EXT. CARRETERA, PUERTA DE LA OFICINA DEL BANCO – DÍA

Andrés está entrevistando al OFICIAL (47) al mando de la policía.

                 ANDRÉS
       Parece que empieza a complicarse la
       situación.

                 OFICIAL
       No es así, no. Lo tenemos todo bien
       controlado.

Por un momento el Oficial deja de responder y llama la atención a una pareja de policías que cargan un ariete.

                 OFICIAL
       ¡Con eso no, que no estamos en la Edad
       Media hombre!

El oficial sigue la entrevista muy sonriente con Andrés.

                 OFICIAL
       A vosotros os gusta ponerlo todo muy
       negro. Esto es bastante más común de
       lo que parece.

Andrés se lleva la mano al pinganillo y se aleja del oficial.

                 ANDRÉS
       ¡Cuidado! Parece que se está abriendo
       la puerta. ¿Va a salir alguien Ana?


EXT. CALLE, PUERTA DE LA OFICINA DEL BANCO – DÍA

Ana está pegada a la puerta del banco.

                 ANA
       Así es y creemos que puede ser Roberto,
       el marido de Flora.

La puerta se abre y sale Roberto, SUENAN APLAUSOS Y VÍTORES de una GRAN MULTITUD. Roberto se enfada por el recibimiento. Ana se apresura a colocarle el micrófono.

                ANA
       Roberto, Roberto, ¿ha conseguido su
       pensión?

                ROBERTO
       Sí, sí...

Flora se acerca apurada hacia Roberto y se dan un beso tímido mientras Roberto la rodea con un brazo.
 
                ANA
       ¿Supongo que habrá sido un infierno?

                ROBERTO
       Mire, yo sólo quería mi pensión, lo
       demás me importa poco.

Roberto y Flora empiezan a caminar para salirse de la multitud que aplaude y grita.

                ANA
       Sabe que se le había dado por muerto en
       varias ocasiones ¿verdad?

Roberto se detiene un instante, mira con dureza a Ana y le da un manotazo al micro tirándolo al suelo mientras suelta un grito.

                ROBERTO
       Ya está bien señorita váyase usted a torear
       a otro...


Roberto y Flora se alejan entre la gente mientras Ana se queda estupefacta sin hacer nada. Al fondo SUENAN GRITOS Y DISPAROS DE LA POLICÍA ENTRANDO AL BANCO.  
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