18 nov. 2013

¿Qué escondes bajo la cama?

En Agosto de 2012 respondí al anuncio de un dibujante chileno que buscaba a alguien con quien montar un proyecto para presentar a editoriales. En un principio le propuse una historia de ciencia ficción llamada Risas Enlatadas, de la que ya hablaré en su momento. Le gustó pero decía que no encajaba ni en su estilo ni en sus gustos, le pregunté qué prefería y me dijo que quería algo más "real", algo sobre chicos de instituto con algún toque manga.

Rebuscando entre mis cosas encontré un pequeño relato sobre una chica de 17 años, Paula, que se dedicaba a rechazar a todos los tíos que se le acercaban. Era algo así como una súper diva, la chica popular que siempre consigue lo que quiere. Pues bien, en esa historia, el chico que llevaba detrás de ella unos cuantos años, Mario, decide dejar de intentarlo y empezar a salir con otra.

Pero eso es demasiado para Paula, así que trata de buscar algo que pueda dar al traste con esa relación pero no lo consigue. Así que sumida en una pseudo-depresión adolescente comienza a revisar las fotos de la pareja feliz en las redes sociales, hasta que en una de ellas descubre algo terrible. Mario y su novia se besan muy acaramelados en una habitación, pero eso no tiene nada de especial, lo curioso es que debajo de la cama descubre que asoma algo raro: un brazo humano. En esa habitación hay un brazo bajo la cama.

Para colmo, en el momento de descubrirlo llaman a la puerta. Al abrirla, se encuentra detrás a la novia de Mario. La presión puede con ella y se desmaya.

Así terminaba aquel relato y al dibujante le gustó así que estiré la historia para convertirlo en un proyecto de tomo de alrededor de 100 páginas. La cosa pintaba bien, en pocos días recibí bocetos de los personajes e incluso la primera página terminada.


Sin saber porqué ocurrió uno de esos fenómenos extraños a los que me he tenido que enfrentar demasiadas veces: "la desaparición del dibujante". Este suceso paranormal consiste en que un buen día cuando el trabajo y el ritmo que se está llevando al hacerlo parecen inmejorables, el dibujante deja de responder los correos electrónicos, desaparece, sin más, sin dejar rastro. Me ha ocurrido más veces de las que desearía y espero que al menos esta gente siga viva y no hayan desaparecido por motivos de causa mayor.

El caso es que me quedé sin la otra parte imprescindible para seguir adelante así que devolví el proyecto a su carpeta correspondiente a la espera de tiempos mejores.

Bastante tiempo después, en Mayo de 2013 respondí a un anuncio que puso JohanDark en Subcultura pidiendo un guionista con el que preparar un proyecto de cómic. En los primeros días tratamos de llegar a un entendimiento sobre qué tipo de historia queríamos realizar y optamos por algo que tuviese cierto contenido sobrenatural mezclado con tintes históricos.

A partir de esa premisa comenzamos a buscar historias. La verdad es que después de algunas semanas nos juntamos con propuestas muy interesantes, de hecho me sirvieron para comenzar proyectos nuevos con otros dibujantes. Seleccionamos una. Llevaba por título provisional "Secreto Secretorum" y arrancaba con el Auto de Fe que se realizó en Barcelona en 1861, en el que se creó una hoguera con libros y folletos de Alan Kardec, el padre europeo del ocultismo. Esta quema provocaría que el mismo Kardec se pusiese en contacto con determinada gente en España para pedirles una demostración de fuerza y colocar su doctrina en el sitio que merecía, a partir de ahí comenzaría un viaje para la protagonista.

Después de un mes de trabajo, distintas versiones de la escaleta e incluso las primeras páginas del guión terminadas, la conexión con la historia dejó de funcionar. Mi intención era llevarla a un punto más fantástico de lo que JohanDark quería, así que no tenía mucho sentido continuar si después iba a ser fruto de discusiones constantes. Dialogar sobre una obra durante el proceso está muy bien, pero si el debate impide que se trabaje en ella no tiene sentido.

Así que abandonamos esa historia y realmente pensé que ese era el punto final a nuestra colaboración. Pero no fue así, en una especie de último intento por tratar de sacar algo juntos saqué la historia de Paula del cajón y se la envié a Johan y aunque para mi no tenía mucho que ver con lo que buscábamos en un principio, le gustó.

Estábamos ya en Julio y nos propusimos llegar al octavo concurso de manga de Norma, el plazo terminaba el 26 de Agosto. En pocos días recibí los primeros dibujos y como se puede ver nada tienen que ver con los anteriores.

Llegamos, justitos pero llegamos y debo admitir que con un proyecto que para mi tenía una calidad más que suficiente para colarse al menos entre los finalistas, pero no fue así.

Nos quedamos fuera de la final. Durante unos días se montó cierto revuelo, bastante gente reclamaba que se habían quedado fuera obras con mejor calidad que alguna de las finalistas, no sólo en cuanto al dibujo sino también en cuanto a la historia y a la narración en general. A mi todo eso me da igual, en los concursos pasan todo tipo de sucesos inexplicables así que uno más no me extrañó en absoluto.

De momento hemos empezado a mover el dossier entre las editoriales, ya lo hemos enviado a tres, la primera acogió muy bien lo que vio aunque según dijeron no alcanzaron el acuerdo suficiente entre todos los responsables como para optar por una edición, aunque eso sí, nos animaron a continuar y presentárselo más adelante. De las otras dos aún no hemos recibido noticias aunque espero que se produzcan pronto.


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