18 sept. 2013

La entrevista.

-Muy buenas noches a todos, nos acompaña hoy en el plató de “Noches con Diana” uno de los personajes más de moda en los últimos tiempos. Sus “salidas de tono”, sus “comentarios sarcásticos” han hecho que su opinión interese cada vez más. Recibamos con un caluroso aplauso a nuestro invitado de esta noche: el perro Pluto.

-Perdón, perdón, es Pluto, sólo Pluto y no el perro Pluto.


-Pero es usted un perro.

-Cierto pero yo no me refiero a ti como la humana Diana Esplugués, sólo digo Diana Esplugués, o incluso Diana, ¿entiendes?

-Sí, comprendo, Pluto a partir de ahora ¿cierto?

-Así es, así es.

-Bien Pluto, últimamente las cosas están cambiando mucho, la llegada de los Héroes Marvel y de toda la gente del Universo Star Wars a Disney hace que algunos de los rostros más famosos del lugar hayan quedado un tanto desplazados ¿no es así?

-Dios Diana, cuando me preguntas eso la verdad es que sólo puedo pensar en el Tío Gilito. La gente ya apenas le recuerda, su gran fortuna parece calderilla al lado de Tony Stark o de la familia Hutt. Además Gilito no gasta su dinero haciéndose armaduras de guerra de potencia nuclear, ni en el contrabando de armas y mercancías. Está destrozado, en cuestión de dos años ha pasado de ser el tipo más rico del mundo a ser casi un mindundi. Su economía desciende en picado porque ya nadie se ocupa de sus cuentas, puede que en un par de meses veamos a Donald y Daisy pidiendo en la calle.

-Eso sería terrible sin duda.

-Pues sí.

-¿Y qué ocurre con el Rey? ¿Cómo se ha tomado la llegada de todo un Emperador?

-He perdido bastante contacto con el Rey, desde que fui destituido como Secretario de Estado nuestra relación se ha enfriado un poco.

-Nunca supimos qué ocurrió Pluto, ¿por qué le cesaron?

-Yo tampoco lo sé muy bien, he llegado a oír de todo, desde que malversaba fondos públicos hasta que me encontraron en los lavabos de Palacio teniendo un affaire con la Reina. Se imagina, un tipo sexy como yo acostándose con una ratona de 80 años, por favor.

-Entonces dígame, ¿cree que le afecta al Rey la llegada de gente con tantísimo poder?

-El Rey va a seguir siéndolo. Mire le daré un dato. Hace dos meses me fui de vacaciones a España, estuve en Mallorca y en Ibiza. Allí me fijé en que hay algo que no cambia desde los últimos treinta o cuarenta años. Han llegado personajes nuevos, está Bob Esponja, Peppa Pig, Rayo McQueen que también es nuestro, pero hay dos que conoce todo el mundo y eso es algo que nadie puede remediar. Todos los cochinos niños desde Corea del Sur hasta Alaska. En Europa, en Asia, donde sea, conocen a dos tipos: Mickey Mouse y Spiderman, puede que no conozcan a Hulk o a Obi-Wan Kenobi, ¿pero al ratón? Por eso le digo que el Rey tiene asegurado el trono unos cuantos años más.

-Eso debería tranquilizarnos. Pluto, durante años estuvimos convencidos de que era usted un perro corriente, es decir, saltaba, babeaba y se rascaba detrás de la oreja ¿cuándo decidió romper esa imagen y comenzar a hablar?

-Mira, me alegra que me hagas esa pregunta porque también he leído muchas estupideces en el twitter. Yo siempre he hablado, puede que no lo hiciese en público y me reservase para determinados eventos sociales y durante los rodajes, pero siempre he tenido la capacidad. Es que, imagínate, he llegado a escuchar que me han hecho un implante para poder hablar, ¡un implante! Es descabellado. Pero lo peor es que hay gente que cree que todo esto viene de una polémica con Goofy.

-¿Pero hubo una polémica?

-Yo no lo llamaría así, me molestó que a finales de los noventa Goofy tomase tanta relevancia con su aparición en videojuegos y eso, y surgió una campaña, con la que nada tuve que ver, en la que se pedía un trato igualitario para todos los perros de la compañía. Si Goofy podía vivir en una casa con todas las comodidades, los Golfos Apandadores, yo y otros canes queríamos el mismo trato. Es cierto que se armó cierto revuelo y todo estalló con la sentada de los Dálmatas, pero vaya, todo eso es agua pasada.

-Sé que este es un tema que no le va a gustar pero tengo la obligación de preguntarle ¿ha superado por completo sus adicciones?

-Creo que se ha exagerado mucho en este tema.


-¿Pero fue usted adicto al sexo?

-Sí, sí, no me refiero a eso, no pretendo negarlo, pero se ha llegado a decir que me he acostado a la vez con un equipo completo de cheerleaders. O incluso que mi adicción no se detenía ahí sino que también le daba a las drogas y al alcohol.

-¿Y es así?

-Déjame aclarar una cosa Diana. He tenido un puesto de representación muy alto en este Reino, desde hace ya muchos años he sido una figura política y social importante. La gente habla y habla mucho y no les importa un carajo las repercusiones de lo que dicen.

-No hace falta que se enfade.

-Espera déjame terminar.

-Continúe, continúe.

-El problema de esta sociedad es que la gente tiende a dar las cosas por supuestas. Por ejemplo yo supongo que usted se ha puesto bragas esta mañana ¿verdad?

-Eso no...eso no...

-Y en este caso he acertado porque ya te las he visto un par de veces mientras cruzas y descruzas las piernas.

-¡Oiga!

-No te alteres Diana, ves a lo que me refiero, de algo que yo he visto y puedo constatar podría hacer un mundo. Podría inventarme el color, el tacto, si son nuevas o viejas, si están sucias o limpias o si tienen algún agujero o esconden dentro medio kilo de coca, podría decir lo que quisiera, ponerlo desde una cuenta ficticia en las redes sociales y ya habría creado un bulo que empezase a crecer.

-Pero en su caso hay unas fotos.

-¿Unas fotos? ¿Te refieres a la única foto que me han hecho en mi vida estando de fiesta, en la que salgo abrazado a Bobba Fett en una celebración?


-Esa misma sí.

-Dios mío Diana, te tomaba por una periodista inteligente pero creo que no eres más que otra sensacionalista más. Si de esa foto tú eres capaz de extraer que soy adicto a las drogas, al alcohol y no sé que porquerías más es que sinceramente estás pirada. 

-No le permito...

-Sí me permites guapa porque esto es lo único que le da audiencia a esta basura de programa. Lo siento pero ahí te quedas, es una vergüenza que trates así a tus invitados y ten cuidado porque muy pronto vas a recibir noticias mías.

-¿Es una amenaza, señor Pluto?

-Es...es...¡bah! ¡no voy a seguir formando parte de esto! ¡a tomar por saco bonita!

-Pues ya lo han visto, todo un personaje. Un ex-Secretario de Estado que durante tantos años ha sido la mano derecha del Rey convertido en un tipo chabacano y barriobajero. Esto ha sido todo por hoy. La semana que viene tendremos una invitada de lujo, nada más y nada menos que Mary Jane Watson que vendrá a hablarnos de su nuevo posado para la revista Playboy, aquí en “Noches con Diana”.
      
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