7 jun. 2013

Inmóvil.

- ¡Rebajas, rebajas!, ¡aaaahhhh!

Nunca me habían despertado de manera tan rara.

- ¿Qué pasa Carol, una pesadilla?
- Sí, sí, era horrible…

La pobre estaba empapada en sudor. No la recordaba tan asustada desde que había soñado que era la sexta spice girl y sus fans pedían que se construyese una estatua en el centro de su pueblo.

- ¿Me lo cuentas?
- No sé, es que te puede resultar muy duro
- Venga cariño, confía en mí
- Nadie...nadie cambiaba los carteles publicitarios, de hecho ningún cartel de los que hay por la calle, los nombres de los comercios, los precios de la gasolina, nada se cambiaba. Permanecía igual para siempre.
- A ver Carol, eso no es para tanto.
- ¡Como que no! ¡No digas tonterías! Si los anuncios no cambian, siempre estaríamos en rebajas, y sabes lo que eso significa, nunca las disfrutaríamos, todo estaría siempre al treinta por ciento de descuento y pasaría a ser su precio normal, no existirían las rebajas.
- Pero la gasolina no subiría nunca.
- Sí ya, como ahora está barata. Es que no te quieres dar cuenta, pasaríamos a vivir en una especie de burbuja temporal. Las tiendas se verían obligadas a vender siempre lo mismo, el consumo siempre estaría en el mismo punto, la producción se estancaría, no se crearían nunca más puestos de trabajo.
- Creo que exageras Carol.
- ¿Qué exagero? Te estoy hablando de un colapso en la línea temporal y tú me dices que exagero. Que agallas tienes, no sé cómo puedes quedarte ahí, tan tranquilo.
- Es sólo un sueño .

Definitivamente elegí mal mi manera de consolarla, en ese momento entró en cólera. Me echó de la cama a base de patadas, me lanzó las almohadas, saltó sobre mí, y cuando me tenía inmovilizado, agarró una de sus zapatillas y me golpeó una y otra vez hasta enrojecer una de mis nalgas.

- ¡Socorro, socorro! ¡aaahhh!

Dios. Nunca había tenido un sueño tan raro.

- ¿Qué pasa Fran, una pesadilla?
- Sí, sí, era horrible…

Estaba empapado en sudor.

- Venga cariño, cuéntamela.
- Es que es algo rara.
- No te preocupes, siempre tienes sueños muy raros.
- Pues estaba durmiendo tan tranquilo soñando que eras la sexta spice girl y de repente te levantabas gritando: ¡rebajas, rebajas!
- Pero si estamos en marzo.
- Ya sé que estamos en marzo pero tú gritabas rebajas. Entonces, entre la histeria y la locura empezaste a contarme que los carteles publicitarios en las calles iban a ser siempre los mismos,
- Pues menuda chorrada ¿no?
- No te creas, estabas muy convencida, decías que no sólo los anuncios sino que los carteles de las tiendas, los precios de la gasolina, todo iba a seguir siempre igual. Estabas fuera de ti, llegaste a hablar de un apocalipsis temporal.
- Que exagerado eres, no creo que fuera para tanto.
- Pero no lo decía yo, lo decías tú.
- No perdona, lo decía una imagen mía en tu subconsciente, esa no soy yo, a mí no se me ocurre ir hablando por ahí de grietas en el espacio-tiempo.
- Nadie ha hablado del espacio, siempre lo sacas todo de quicio, en este caso el espacio no se vería afectado, no es un viaje al pasado sino un inmovilismo publicitario que provocaría una situación estacionaria concreta.
- Pero ¿qué dices?, cualquier perturbación en el transcurrir temporal normal afecta irremediablemente al espacio. En este caso los edificios tampoco cambiarían, ni los árboles, ni los coches, nada podría avanzar.
- ¿Quién exagera ahora?

En ese momento entró el primer rayo de sol por la ventana, abrí un ojo, apagué el despertador y me giré para mirarte, entonces empezaste otra vez a gritar.

- ¡Inmovilismo, inmovilismo! ¡aaahhh!

Creo que estamos en un bucle, ¿cuántas veces puede llegar a pasar esto antes de despertarse de verdad? Me sentía confundido, ¿estaría viviendo otro nuevo sueño en el que me tocaría discutir acerca de los dos sueños anteriores? Además, ¿por qué me dedico a hablar del espacio-tiempo como si comprendiera de lo que hablo?


- ¿Qué pasa Carol, una pesadilla?      
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